De este a oeste: cruzando la isla para ver aves
- Kathy Bonilla
- hace 6 días
- 4 Min. de lectura
Actualizado: hace 3 días
15 mayo, 2026. Newfoundland, Canadá
Tengo frente a mí una imponente montaña que baja en escalera bordeada de coníferas. Líneas finas y gruesas de agua recorren y bajan la montaña para desembocar en el mar. Abruptamente, al pie de la montaña se abre el Océano Atlántico. Yo estoy maravillada, casi no me creo lo que tengo al frente.

Son pasadas las 4:30 pm; llevamos casi 9 horas de viaje y faltan unas 4 más. Estamos en un pequeño pueblo llamado Hampden, y es una parada estratégica antes de la meta para encontrar unas cuantas especies más de aves en el camino. Solo ir entrando y segundos antes de que la imponente montaña me corte el aliento, vemos un grupo de patos en el mar. Al acercar con los binoculares, identificamos Common Goldeneye, así es, un pato con ojos dorados, mezclado con un grupo de Common Merganser. Para sorpresa mía, no serían las únicas especies de patos que conocería en esa parada. Un poco más adelante nos encontramos con Hooded Merganser. Las muy atrevidas alzaron vuelo antes que pudiera tomarles alguna foto mediocre.

Compartiendo ese gran charco, encontramos bastantes gaviotas, entre ellas, American Herring Gull, Iceland Gull, Ring-billed Gull, Great Black-backed Gull. De todas ellas, destaca Iceland Gull porque es completamente blanca, no hay una pincelada de negro en esas plumas, y el pico es bicolor. Las gaviotas se encuentran tomando un baño y disfrutando la hora de té, comentando la temporada reproductiva, haciendo amistades, encontrando pareja…

Y hablando de encontrar pareja, de lo más extraño sucedió hace unas horas, por ahí de las 9:30 am y varios cientos de kilómetros atrás, en un pueblo llamado Green Harbour. En el mar, junto a la orilla, había un grupo considerablemente grande de American Herring Gull, pero el agua se veía espesa como pintada de blanco. Yo pregunté extrañada a mi profesor de aves, y qué sorpresa me da al decir que es esperma de las gaviotas… No me pregunten cómo funciona eso, porque tengo que hacer la búsqueda, pero no me lo esperaba. Partamos del hecho que estamos comenzando ahora en mayo la temporada reproductiva para la mayoría de las aves oceánicas y marinas. Esa población no se va a multiplicar sola...
Justamente, antes de presenciar eso, veníamos de otro pueblo llamado Whiteway, una desviación de una hora que tuvimos obligatoriamente que hacer para ver una especie de ave, muy especial (y la vimos). Para que se den una idea de lo especial, pueden considerar que solo existe un individuo en todo el continente americano. ¿Cómo dices tú? Se llama Steller’s Sea-Eagle, un águila, y gigante. Tiene un pico casi más grande que su cabeza (aquí sí exagero).

Pues resulta que "Stella" llegó a esta isla (Newfoundland) hace un par de años y nadie sabe cómo, pues es una especie de Rusia. Desde entonces, se ha estado moviendo por el Atlántico este, monumental travesía debió de ser. No se sabe si Stella es hembra o macho, pero aquí unos datos muy interesantes que me aventó el profe. Se cree que es hembra por el tamaño (relativamente grande). Él la llamó “románticamente frustrada”; dice que se le ha visto tratando de “interactuar” con águila calva (especie que ocurre aquí naturalmente), e incluso tratando de incubar en uno de sus nidos. Que una vez botó a un polluelo de águila calva y ocupó el nido, y algunas personas tuvieron que volver a poner al polluelo en su lugar. No me consta de estas historias, pero decido creerlas. Justamente, cuando la vimos estaba siendo asechada por un juvenil de águila calva. Qué espectáculos nos toca presenciar a veces… se acerca la época reproductiva y Stella necesita pareja.
Vuelvo a transportarme a Hampden, y la monumental montaña que se levanta frente a mí. Bastantes aves cantoras suenan y se mueven en el bosque a la orilla del mar; entre ellas, White-throated Sparrow, Black-capped Chickadee, Boreal Chickadee, Ruby-crowned Kinglet, American Robin, American Crow… Especies que se suman a la lista de otras aves cantoras que vimos atrás, como Swamp Sparrow, Fox Sparrow, Black-and-White Warbler, Yellow-rumped Warbler (te dejo las imágenes si tu cabeza va leyendo blablabla).

Esta mañana salimos a las 7:30 am de St. John’s la ciudad principal de la isla. La meta queda lejos y debemos de llegar antes de que anochezca. Por el camino nos acompañaba el bosque boreal característico, pero conforme nos adentramos, la vegetación comienza a cambiar a bosque deciduo que ahorita mismo se encuentra sin hojas, pero jamás sin vida. Acompañando los bosques, encontramos cientos de lagunas a la orilla del camino, y muchas de ellas, pudimos ver parejas del famoso Common Loon, una especie muy querida en Canadá. ¿Qué ven mis ojos ahora? ¡¡¡Al fui, un alce, estoy viendo un alce!!!
De pronto se empiezan a levantar estas gigantezcas montañas de la nada. Inmensos edificios rocosas que abren paso a su vez a bahías donde el mar penetra. Estoy fuera de mí, me cuesta procesar todo lo que estoy viendo y solo deseo guardarlo como fotos mentales, y no olvidarlo nunca. Las más altas montañas están cubiertas en sus cumbres por nieve, lo que les das un aspecto más novelezco. ¿En qué película estoy? Es imponente y casi irreal.
Después de 13 horas de camino y más de 810 km recorridos, hemos cruzado la isla de Newfoundland de este a oeste, y hemos llegado a nuestro destino: Bonne Bay Marine Station, en el Gros Morne National Park. Aquí es donde la aventura apenas comienza. Serán 15 días de observación de aves, de mucho amor y respeto por la naturaleza. Y que nos permita ver lo que ella quiera (pero de verdad quiero mucho poner ver ptarmigan y woodcook).
Te dejo más noticias en el siguiente blog. Si llegaste hasta aquí, déjame un comentario o escríbeme por redes sociales.
Pd/ me disculpo por poner los nombres de las aves en inglés, pero es que en científico menos los van a leer, y en español, no está estandarizado, pero les dejo imágenes.
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